José recuerda como su abuela logró que su hermano recuperara la visión. La abuela untaba todos los días los ojos de su hermano, que no podía ver, con una receta que le habían dado la gente de la montaña. Y la receta hizo efecto y su hermano, después de un mes, pudo comenzar a ver.
Por cuestiones de trabajo, Narciso ha viajado 17 veces a Estambul. Y tiene grandes recuerdos de sus estancias allí donde era recibido muy cordialmente.
María no fue aceptada por la familia de su novio porque era pobre. Ella entonces tomó la decisión de romper esa relación. Pero tras ello, llegó el amor. Conoció a su esposo y a los dos años se casaron. "Era muy guapo, divertido y me enamoré", recuerda hoy.